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bysaragonzalez.com

Le centre de tout

Le centre de tout es una colección de sastrería masculina, dirigida al segmento de hombres de 30 años de estatus social alto en el mercado artístico y de lujo, pensada para un perfil que busca proyectar pulcritud, sofisticación y respeto por lo tradicional. El concepto de la colección nace de la investigación sobre el Palacio de Versalles y la figura de Luis XIV, tomando la noción del poder absoluto, la majestad y la opulencia inalcanzable para reinterpretar la simetría y la jerarquía arquitectónica del siglo XVII en el vestuario masculino contemporáneo.

El diferencial del proyecto radica en la modernización del traje tradicional a través de siluetas tipo reloj de arena y una ornamentación limpia que adorna las piezas principales. La colección logra transformar prendas clásicas formales en propuestas de vanguardia con riqueza de detalles.

CONCEPTO Y MOOD BOARD

El poder más absoluto no necesita palabras; se impone con presencia y signos. Inspirada en la majestuosidad del Palacio de Versalles y la figura de Luis XIV, la colección entiende el poder como el sol, una luz que lo abarca todo, inalcanzable, esencial para la vida y el centro de todo. Es un juego constante entre la opulencia y lo inalcanzable. 

Esta noción se traduce en siluetas tipo reloj de arena, con leves entalles en la cintura y prendas alargadas que reflejan grandeza y distanciamiento. Todo esto se integra en un contexto contemporáneo que revitaliza la sastrería tradicional mediante un juego de detalles ornamentales que complementan y enriquecen las piezas principales. 

Asimismo, la propuesta se apoya en una paleta cromática con propósito: el rojo, que por su intensidad y calidez se asocia con la fuerza y el control; el dorado, que demuestra riqueza e inasequibilidad; el negro, para contrastar, aportar elegancia y dar una sensación de misterio; y el blanco, que representa la pureza y la divinidad. 

PROCESO

En la etapa de patronaje se partió de los básicos de chaqueta sastre, camisa y pantalón, realizando los cortes y transformaciones necesarias. Mediante el toile se evaluó la ergonomía, la horma y el volumen del capitoné, ajustando desahogos y proporciones. Finalmente, las piezas definitivas se trazaron buscando el menor desperdicio textil, para luego ser ensambladas meticulosamente mediante técnicas de sastrería tradicional.

Carta textil

La carta de materiales se hizo basada en la sastrería dándole un toque innovador mediante textiles como el Jacquard y el terciopelo.

Paño Emperador

80% poliéster 20% viscosa

Tejido plano, sarga

Textura ligeramente áspera

Caída media

Peso: medio

Jacquard

100% poliéster

Tejido plano, jacquard

Textura áspera

Caída baja

Peso medio

Oxford

49% bambú 47% algodón

Tejido plano, tafetán

Textura suave

Caída media

Peso ligero

Terciopelo

100% Algodón

Tejido plano, terciopelo

Textura suave

Caída baja

Peso medio

CARTA DE COLOR

Esta paleta reúne tonos profundos y sofisticados que evocan la opulencia, la autoridad y la majestad inalcanzable de Versalles.

El rojo transmite fuerza, control y poder absoluto, reforzando la presencia imponente. 

El dorado evoca lujo, riqueza y distinción; clave para comunicar opulencia y exclusividad.

El negro simboliza elegancia, misterio y estructura sastre. 

El blanco aporta luz, pulcritud y divinidad, sirviendo como punto de contraste perfecto. 

El beige suaviza la transición entre el blanco y los tonos oscuros, aportando un matiz natural y sobrio. 

Fotografías

El diseño confeccionado se compone de una camisa clásica en tela Oxford con trabajo de capitoné en pecho y espalda, acompañada con una chaqueta sastre de cruce doble que fusiona paño y Jacquard. El atuendo se completa con un pantalón en paño que incorpora una ampliación en los costados mediante la técnica de capitoné, logrando un equilibrio entre la sastrería estructural y el detalle artesanal. 

Chaqueta y pantalón realizados por: Sara González

Chaqueta y camisa realizados por: Luisa González

FORMAS DE ESTILIZAR

Traer el palacio de Versalles al presente no era sobre disfrazar al hombre de rey, sino de recordar que la verdadera elegancia se nota apenas entra a una habitación.